El ex contratista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, sigla en inglés) estadounidense Edward Snowden, famoso por revelar documentos clasificados como alto secreto sobre varios programas de espionaje masivo por parte del gobierno de Estados Unidos, dio una conferencia en un acto del ciclo “Proyecto para la democracia” de la organización Common Cause.
Durante su intervención, Snowden (en la foto) afirmó sobre el caso del iPhone de uno de los autores del atentado terrorista de la ciudad californiana de San Bernardino, desencadenante de un debate sobre la privacidad de los usuarios.
El FBI exige a Apple que cree un nuevo sistema operativo para poder desbloquear el teléfono sin que se autodestruyan sus datos al intentar adivinar el PIN.
A la negativa de Apple se unieron las Naciones Unidas (ONU), decenas de compañías tecnológicas, políticos y otros expertos en seguridad y privacidad.
Entre esas personalidades se encuentra Snowden, que ya había escrito en su perfil en Twitterque “el FBI está creando un mundo en el que los ciudadanos confían en Apple para defender sus derechos, y no al revés”.
Durante su conferencia, calificó como “bullshit” (una patraña) la petición de la agencia estadounidense, pues asegura que el FBI no necesita a Apple para desbloquear el iPhone.
“Respuetuosamente, eso es mentira“, dijo refiriéndose a la afirmación de que la tecnológica tenga medios exclusivos.
Para respaldar sus argumentos, Snowden utilizó varios textos que demuestran que la petición del FBI es fraudulenta.
En uno de ellos, escrito por el ingeniero y científico forense Jonathan Zdiziarski, se detallan los errores de la agencia estadounidense, en el que Snowden destaca el cambio de contraseña de la cuenta de iCloud que bloqueó el acceso a una copia de seguridad desencriptada del iPhone, a la que se podría acceder directamente desde los servidores de Apple.
Además, Snowden también puso de manifiesto declaraciones de expertos en criptografía que aseguran que podrían averiguar el PIN del iPhone con métodos como escrutar los diminutos cambios en el consumo de energía y la frecuencia de radio que un teléfono está encendido o apagado.
También aseguran que se puede “engañar” al teléfono con los intentos del PIN, e incluso hablan de un método invasivo que requiere desmontar el chip donde se almacenan las claves de cifrado, por lo que el FBI no necesitaría una segunda versión del sistema operativo para desbloquear el teléfono.